martes, 4 de diciembre de 2018

Mi hijo no habla, pero se comunica: vivir con un niño con autismo, desde la prespectiva de un padre


Título: Mi hijo no habla, pero se comunica: vivir con un niño con autismo, desde la prespectiva de un padre
Lugar:Documentación
Signatura: 5.1/HIG
Ubicación: Documentación
"Para una creciente cantidad de familias, muchos niños o niñas, muestran diversas conductas problemáticas, desde el nacimiento o en la primera infancia. Son personitas que no sólo presentan dificultades para hablar, comprender, jugar o relacionarse, sino que además manifiestan algunos problemas de salud importantes.

Vivir con un niño con TDD implica cambiar de manera radical y permanente el estilo de vida, la manera de mirar la relación de crianza y aprender a disfrutar los pequeños logros cotidianos. Quienes aceptan vivir de esta forma diferente (y no dejar sólo en manos del equipo profesional el desarrollo de sus hijos), lentamente van aprendiendo a aceptar las diferencias de sus hijos, las miradas del entorno y las exigencias personales de cambio, sacrificio y empatía que esta situación exige.
La convivencia con un miembro de la familia con TDD requiere hablar menos y hacer más. Implica comer de otras maneras, utilizar cada instancia del día como una posibilidad de experiencia fundamental para los niños, ser conscientes de la necesidad de práctica regular y permanente, del valor de las rutinas, de la importancia de la sistematicidad y la constancia.

Para todos es un esfuerzo muchas veces extenuante. Para muchos es totalmente angustiante y agotador, por lo que destruye su relación con el mundo o su propia seguridad. Sin embargo, para una gran cantidad de familias, se convierte también en el sentido de sus vidas, en una lucha heroica por darle valor a las cosas más simples y disfrutar cada momento o pequeño logro, por amar a esos pequeños diferentes, acompañarlos en sus momentos difíciles y entregarles el mayor amor que puedan disfrutar. Y también por vivir con el temor y la angustia de en nuestra experiencia como terapeutas, asistimos frecuentemente a la soledad de las familias de niños y niñas con TDD. 
De la reflexión compartida y la cotidiana experiencia de vivir con un niño con TDD, diferente, a veces mágico, a veces incomprensible y difícil, nace el presente trabajo, como un intento por contribuir al trabajo familiar con estos niños."